Bendiciones del Señor para hoy, para estas festividades navideñas y para cada día del 2010 que se avecina; que los ríos de agua viva del amor y del poder del Espíritu Santo fluyan en nuestras vidas para seguir adelante EN CRISTO en todo lo que nos depare este año. Gracias por su amistad, sus oraciones, sus buenos deseos. ¡Cómo nos necesitamos unos a otros, pues juntos nos damos ánimos, aprendemos cada uno de las vivencias y testimonios, nos levantamos, nos motivamos, oramos por nuestras necesidades! Las palabras que salen de su alma hacia mí, a pesar que con muchos no nos conocemos personalmente, vienen como de Abba Padre, quien sí conoce nuestras necesidades, y lo que estamos pasando en el momento, ¿no es eso maravilloso? Dios le bendiga por ser Su portavoz, Su luz, Sus brazos; lo que me dices me levanta y me anima a continuar. Hace rato entramos en Diciembre, un mes tan de corre y corre. Sin embargo, los cristianos tenemos la misión de compartir el porqué y para qué del nacimiento del Mesías: Su pesebre, Su cruz y Su tumba están vacías. Su pronta venida ya no será para salvar sino para juzgar. Es mi oración que el Espíritu Santo fluya en nuestras vidas para seguir dando las Buenas Nuevas en una sonrisa, en nuestras oraciones, en nuestros mensajes, en la cuidadosamente escogida tarjeta o postal de navidad en este tiempo en que la gente se abre un poquito a recibir el verdadero mensaje navideño. Sigamos dando las Buenas Nuevas del nacimiento del Mesías en un abrazo, en el compartir algo de nuestra mesa, en un regalito a un niño que vive en condiciones de un establo. NO nos ocupemos tanto, que se nos pase la oportunidad de ser lumbrera aún en medio de la obscuridad religiosa. Que tengamos unas fiestas navideñas bendecidas y un maravilloso 2010. Cariños :)