¿Entienden esto? Dichosos serán si lo ponen en práctica.
Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.
Si ustedes realmente me conocieran, conocerían [conocerán] también a mi Padre. Y ya desde este momento lo conocen y lo han visto.
Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.
¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él.
El que no me ama, no obedece mis palabras. Pero estas palabras que ustedes oyen no son mías sino del Padre, que me envió.
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda (limpia) para que dé más fruto todavía.
Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí.
Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá.
Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor.
Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa.
Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.
Los purificaré de todas las iniquidades que cometieron contra mí; les perdonaré todos los pecados con que se rebelaron contra mí.
Jerusalén será para mí motivo de gozo, y de alabanza y de gloria a la vista de todas las naciones de la tierra. Se enterarán de todo el bien que yo le hago, y temerán y temblarán por todo el bienestar y toda la paz que yo le ofrezco.